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El Castillo de Óscar Domínguez

Antes de proceder a nuestra visita al Castillo de Óscar Domínguez, debemos conocer un poco sobre la vida de este famoso pintor de la Isla de Tenerife reconocido por todo el mundo.

Biografía de Óscar Domínguez

oscar dominguez

Óscar Domínguez fue un pintor surrealista nacido en Tenerife en el año 1906 y que perteneció a la Generación del 97.

Vivió su infancia entre San Cristóbal de La Laguna y Tacoronte, donde su familia poseía plantaciones y haciendas. A corta edad queda huérfano de madre y con su padre se traslada a Tacoronte para atender los negocios agrícolas de la familia.

En el año 1927 se traslada a París por motivos de negocios familiares, y fue aquí donde empezó a pintar como aficionado. Tras la muerte de su padre en 1931 trasladó su afición por la pintura a la vida profesional.

cuadro oscar dominguezEn 1935 se inclinó hacia la pintura surrealista, influido por Giorgio de Chiricco o Pablo Picasso.

Aunque residía en París, Óscar Domínguez nunca dejó de estar en contacto con su tierra, siendo con sus obras uno de los más importantes animadores del surrealismo español.

Fallece el 31 de diciembre de 1957 por suicidio. Tras su muerte sus cuadros han sido expuestas en museos y salas de arte de todo el mundo.

Pasando los veranos en el Castillo

Bueno, en realidad no es un castillo. Es más, nada tenía que ver con la defensa de las costas. Era más bien una casa con una torre decorada con almenas, que era utilizada para uso y disfrute de celebraciones, organizadas por el padre de Óscar Domínguez, donde invitaba a sus amigos más cercanos.

castillo de oscar dominguez
Castillo de Óscar Domínguez

 

Con el paso del tiempo, el «castillo» ha ido deteriorándose poco a poco por falta de mantenimiento. En el año 2006 pasa a ser propiedad del Ayuntamiento de Tacoronte, que tenía previsto realizar obras y reformas gracias a un gran proyecto para la construcción de un puerto marítimo en las costas de Guayonje, sin llegar aún a llevarse a cabo.

Hoy en día está a la espera de convertirse en Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento, mientras sigue deteriorándose.

Nosotros intentamos acceder desde la pista costera que lleva al castillo pero nos encontramos con un cartel de prohibición del paso por riesgos de desprendimientos de piedras del pequeño acantilado. Una visita que algún día nos gustaría hacer, eso sí, cuando esté restaurado (y parece que será dentro de mucho).

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