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Calas del ITER

Costa de las Calas del ITER

Unos de los grandes secretos de la isla de Tenerife son unas pequeñas calas y playas desiertas que el ITER (el Instituto Tecnológico de Energías Renovables) guarda con esmero bajo sus costas: Las Calas del ITER.

Durante varios kilómetros podemos encontrarnos con hasta 3 playas desiertas de grandes callados, pero que justo en la orilla se convierten en fina arena negra volcánica natural. Además de infinidad de pequeñas calas solitarias y con un encanto especial.

En sus fondos marinos existen una gran variedad de especies como el pejeverde o los erizos. La única pega es el paisaje, ya que frente a las playas se encuentra el Puerto de Granadilla, donde están las plataformas petrolíferas afeando el entorno.

Nuestra visita a las Calas del ITER

Después de llegar al Polígono Industrial de Granadilla de Abona nos dirigimos hasta la primera playa de más de 200 meros de longitud, muy agradable y sin nadie en ella, a pesar de que era verano y sabemos cómo se llenan de gente las playas del sur de Tenerife.

Caminamos por la costa y encontramos otra playa muy parecida a la anterior, pero un poco más grande. Seguimos de largo hasta encontrar una pequeña cala donde pudimos darnos nuestro primer baño, ya que el calor empezaba a hacer mella.

Todavía sin encontrarnos a nadie.

Tras los primeros aerogeneradores nos encontramos con las Casas Bioclimáticas.

Las Casas Bioclimáticas del ITER

Las casas bioclimáticas es un conjunto de 24 viviendas únicas que su consumo se realiza a través de energías renovables. Para ello, cada una de las casas cuenta en su exterior con placas solares. Aparte, también utiliza la energía limpia que generan los aerogeneradores del ITER, lo que asegura una estancia sostenible.

Cuentan con jardines, terrazas y espacio comunes dentro de la urbanización, muy cerca del mar. Se encuentran disponibles para alquiler vacacional a través de la página oficial.

Pequeñas calas desconocidas en el ITER

Siguiendo nuestro senderos costero que nos guiaba a través de las calas, encontramos una pequeña playa donde había bastante gente (local de la isla) que no solo visitaban la playa, sino que además acampaba en esta zona. Un ambiente sin duda muy agradable y tranquilo rodeado de familias.

Más allá el camino se empezaba a complicar ya que caminar por rocas húmedas y deslizantes cerca de la orilla se tornaba bastante peligroso, ya que no llevábamos calzado adecuado, solo calzado de playa.

Nos impactaba cada calita, cada mini-playa de pocos metros (había una de no más de 4 metros de largo), hasta que llegamos a una de unos 20 metros donde aprovechamos para darnos un largo baño y tumbarnos al sol. Sin duda, fue un día descubrimientos.

Cómo llegar a las Calas del ITER

Debemos llegar en coche hasta el Polígono Industrial de Granadilla de Abona y dejar el vehículo en una zona próxima a la costa, justo frente a las plataformas petrolíferas y muy cerca de Montaña Pelada.

A partir de aquí tendrás que ir a pie hasta llegar a las primeras playas e ir recorriendo toda la costa. No tiene pérdida pero te aconsejamos que lleves calzado fuerte, ya que estarás caminando por piedras casi todo el camino, muchas veces resbaladizas.

Te dejamos aquí la ruta que hicimos de WIKILOC:

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